El caballero con el corazón de oro me enseñó, el brillo en los ojos de las segundas oportunidades , el espíritu joven , la pasión por enseñar lo que nadie ve , las gracias a la vida …

La luz en las personas es como los colores que hay en la naturaleza, lleno de matices e intensidades
El caballero con el corazón de oro me enseñó, el brillo en los ojos de las segundas oportunidades , el espíritu joven , la pasión por enseñar lo que nadie ve , las gracias a la vida …

La vida secreta de los árboles esconde millones de rayos de luz, de gotas de rocío, de abrazos de caminantes , de forasteros que encontraron cobijo sin dar nada a cambio, de manos que los mimaron para recoger sus frutos . Ocultan los ecos de confidencias refugiadas en la sombra, la belleza del paso del tiempo en su cuerpo y el eterno querer abrazar el cielo en sus brazos.

La mujer que no sabía perdonar , lleva toda la vida aferrada al pasado, atrapada en el dolor de un amor de antaño, que nunca olvidara .
La historia de una obsesión , de oportunidades perdidas, de amaneceres no disfrutados , de latidos no encontrados …
Una herida sin sanar , consumiendo su vida hasta el final.

La mujer que no podía detener el tiempo, inventa, organiza, lidera, lo observa todo, un día tras otro, no puede parar , vaciar la mente .
El vértigo, el miedo a la nada, a su propia vida. Llena los minutos, las horas, los días , sigue , mil cosas , hasta que el cuerpo aguante.

El hombre que vivía contando los minutos , respiraba tranquilo, no había marcha atrás .
La casa , enorme y vacía . Los días sin fin. En la memoria, apenas recordaba los besos del amor perdido . El peso del dolor y la tragedia en sus espaldas .
Antes de partir , las cosas resueltas.
Con sus 6 hijos , un amor inmenso, el esfuerzo de entenderlos , aunque a veces es tarde para volver atrás .
El hombre que vivía contando los minutos , no pierde su energía, repasa sus cosas , sabe lo que tiene que hacer ….

El hombre que tenia la ambición dentro, era infeliz . No estaba completo, nada era suficiente , quería más , necesitaba más , merecía más …. y un día, llegó la ambición vestida de humo, de cantos de sirena y ya no hubo marcha atrás . Era su destino. Lo tangible , el ahora , fue sustituido por el futuro. El camino dejó de importar, sólo existía la meta. El corazón se hizo hielo , las palabras , mentiras , el amor voló y el alma quedó guardada en un cajón .

La mujer que buscaba ser feliz no sabe como hacerlo, se siente atrapada , piensa que por el dinero no puede partir , alejarse de él , las cosas mal hechas . Se detiene un momento, se aleja , vuelve , se encuentra , reconoce sus miedos , sus pobres excusas y por fin planea la huida .

Maite, hoy, me has dado una lección de vida. Me has enseñado la inmensidad de la luz en tu mirada, la ilusión por cada momento de vida, la sonrisa generosa de quien se agarra a los últimos trozos de lo que fue su vida, la inteligencia luchando contra todo.
Inteligencia, que me echaste a la cara, cuando dude de ella, porque tu dignidad, tu fortaleza, se niega a que nadie te quite tu alma de profesora.
La esclerosis se llevo tu cuerpo, pero no tu esencia. Pensaba al ir a verte, que vería “ira“ en tu mirada y sin embargo, solo tenías amor e ilusión por los minutos que yo te regalaba. Amor que se convertía en inmensidad cuando mirabas a tu padre, que con 80 años, reflejaba en su rostro, el amor incondicional y el dolor por haber tenido que ver como poco a poco desaparecía la niña de sus ojos.
Gracias profesora, por enseñarme, que mientras respire, tengo la obligación moral de aprovechar cada minuto de esta vida y de intentar ser Feliz, y que todo lo demás, es tontería.

“La mujer de los ojos impresionantes se olvido de vivir. Pensó que viviendo a través de otros sería feliz.
Pasaron los años y esos increíbles ojos quedaron enterrados en los surcos de su piel.
Su energía, cargaba con años de malas experiencias, de amor por otros y de historias sin final feliz.
Su cuerpo, la traición del olvido y cientos de promesas incumplidas.
La mujer de los ojos impresionantes ya no está, viajo a un mañana que nunca llegará”.
