LA HISTORIA SIN FINAL FELIZ

El hombre que fingía ser otro,  se llevó un trozo de su alma sin dejarle nada, solo el dolor por lo que pudo haber sido y no fue. Un eterno quiero y no puedo, un vacío por latido. Un poema jamás entregado. Su reflejo en el espejo de los  errores y un golpe de realidad en su rostro.

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